El almirante Richard E. Byrd se refiere a la importancia estratégica de los polos

 




La nota periodística sobre una entrevista al almirante Richard E. Byrd, que apareció el 5 de marzo de 1947 en el diario chileno El Mercurio, hasta el momento no he podido confirmar su autenticidad o encontrado el medio adecuado para hacerlo. La extraña redacción del texto, generosa en rimas, agrega un elemento de sospecha. Además el nombre del presunto corresponsal, Lee Van Atta, pertenece a un actor infantil norteamericano (activo entre 1936 y 1939). ¿Se trata de la misma persona o se trata de un homónimo? Por lo pronto, la entrevista a Byrd, a reserva de encontrar mayor información, podría tener la misma consideración que tiene el anuncio que nunca existió de Shackleton en el periódico britático The Times

Entrevista 

 

 

 

The Secret Land

 

The Secret Land es un documental sobre la Operación High Jump de los Estados Unidos en la Antártida en 1947, la cual fue comandada por el contraalmirante Richard E. Byrd Jr.. Nos hallamos frente a un filme claramente propagandístico realizado por militares (aderezado un poco por la Metro-Goldwyn-Mayer), con un resultado sobrio y escueto, en donde las justificaciones y explicaciones son débiles, tan solo se trata de secuencias narrativas sin un hilo conductor preciso. Tal parece que lo más importante del documental es justo todo lo que no muestra.

 

The Secret Land (EU, 1948)

Guión: Harvey S. Haislip, William C. Park

Voces: Robert Montgomery, Robert Taylor, Van Heflin,

Música: Bronislau Kaper

Documental Parte I

Documental Parte II

 






 

 













                                 Parte I

                                     Parte II





Antártida 1947

 

—¿Por qué se ha hecho la Operación Highjump? ¿Cuál era el objetivo real? ¿Por qué nos hemos jugado la vida mis hombres y yo?

Las preguntas martilleaban la estancia.

—Patrick, la información que estás solicitando es muy peligrosa. Gente muy poderosa está detrás. Créeme, no sabes donde te metes. No te incumbe todo eso. Olvídalo —Clark se adelantó mirando a Patrick y en sus ojos se adivinaba que todavía sentía algo por quien había sido su yerno—. Mira, Patrick, Highjump ha sido un fracaso tremendo. Ningún objetivo se ha cumplido. Nos hemos ido con el rabo entre las piernas y con serias pérdidas. En este momento los barcos están regresando a sus bases, pero aún no han llegado. Con lo que Byrd y sus hombres se enfrentaron en la superficie antártica supera cualquier pesadilla, tú lo sabes muy bien. Ha sido horroroso. El presidente Truman está pidiendo a gritos que hallemos una explicación pública aceptable a lo que ha sucedido en la Antártida. Nuestro orgullo nacional está en peligro. Cuando los barcos lleguen habrá que tener una buena explicación que oculte el fracaso y sobre todo lo que había allí abajo.

Clark se puso en pie y anduvo unos pasos por la pequeña habitación.

—Quiero que sepas que estamos preparando una explicación que comenzará ahora en 1947 sobre esas naves alemanas que habéis visto y cuyo origen debe ser absolutamente desconocido para los ciudadanos. Y la explicación será extraterrestre. Vamos a montar una gran historia para el consumo público que hablará de la posibilidad de que la Tierra esté siendo visitada por seres de otros mundos a partir de ahora. Tenemos un equipo de personas que hablarán sobre supuestos encuentros con naves extraterrestres y seres de otros mundos. Tenemos ya el nombre para las naves: «platillos volantes». ¿Qué te parece? ¿Te imaginas, Patrick? —Clark sonreía—. Es una idea sensacional. Hollywood ya tiene las órdenes secretas para iniciar varias películas sobre el tema. Los gerifaltes de los medios de comunicación ya están en ello y preparan artículos increíbles y fotos debidamente trucadas. Es un trabajo altamente profesional. Presupuesto ilimitado. La fuerza aérea tiene previsto crear un incidente en julio de este mismo año en una de sus bases en Nuevo México. La confusión será inmensa y nos beneficiará. Vamos a hacerlo a lo grande, Patrick. Será la gran historia de la segunda parte del siglo XX. No podemos admitir que los alemanes siguen operativos y muy por encima de nosotros técnicamente. Ese régimen fue demoníaco en todo y lo será para siempre. Debe ser enterrado. Nuestro pueblo americano no está preparado para ello, ni debe estarlo jamás para algo positivo de la Alemania de Hitler.

Clark se sentó.

Alguien llamó a la puerta. Un instante después entró un ordenanza con café para los dos, mientras Patrick escuchaba mudo esa historia fantástica que le estaba relatando Clark y que comenzaría a propagarse en ese mismo año. El vicealmirante sirvió los cafés y siguió con su explicación, mientras Patrick sorbía su café.

—Byrd ya nos está dando problemas. Ha hecho una entrevista para el diario chileno «El Mercurio» de fecha 5 de marzo de 1947 a bordo del Mount Olympus en pleno regreso, que sólo plantea dudas. Ha hecho además declaraciones fantasiosas que han calentado las mentes de muchos periodistas, sobre lugares que dice que ha visitado en la Antártida. Empezamos a recibir demasiadas preguntas incómodas, Patrick. Por otro lado, Forrestal también está en contra de todo este montaje que te he explicado. Cree más sensato preparar a la opinión pública sobre la posibilidad de un ataque alemán con esas naves. ¡Está loco! Eso sería un desastre descomunal.

Patrick recobró la compostura por un instante, tras intentar digerir la historia.

—Esto que explicas será un bluff espectacular, Vincent. Si se descubre dejará a nuestro gobierno en una situación muy delicada, tras haber manipulado a la opinión pública. Creo que es una equivocación obrar así, la verdad, Vincent.

                     Felipe Botaya, Antártida 1947. La guerra que nunca existió.

                     Libro

Similo

 

Antártida.Verano.El Futuro.

En el futuro no habrá hielo en la Antártida, pero habrá una ciudad moderna que funcionará con energía solar. El cortometraje Similo no ofrece ninguna explicación al respecto, pero es sencillo deducirlo y situarse en un escenario en donde la humanidad ha encontrado la manera de sobrevivir a la catástrofe causada por el cambio climático.

¿Podrá un robot ser amado por un humano?

¿Podrá un humano ser amado por un robot?

¿Podrán amarse Hebe y Ciro?

"Dicen que empiezas a querer de verdad a alguien en el momento en que temes perderlo. Entonces aprendes lo que realmente importa en el amor. Saber que no es incondicional ni eterno. Los robots, en cambio, no pueden rechazarte, pero tampoco pueden elegirte. Por eso, la cuestión no es saber por qué empezamos a quererlos a ellos, la cuestión es por qué dejamos de querernos entre nosotros. Puede que fuera cuando todavía nos mirábamos los unos a los otros, cuando aún había hielo aquí, en la Antártida."

 

Similo (España, 2014)

Dirigido por Bruno Zacarías y MacGregor

Guión por Bruno Zacarías

Fotografía: Miguel de Olaso y MacGregor

Reparto: Aloma de Balma, Javier Ríos, Nancy Yao, Fabián López Tapia...

Corto